Dejarse llevar por los caminos del Amor de Dios es vivir a plenitud ese fiarse de El, es confiar que en cada acontecimiento, en cada persona que aparece en el camino, su presencia está y se manifiesta en tu vida. Desde esta perspectiva agradezco a Dios y a mis hermanas Escolapias el acontecimiento profundo y Amoroso de mi profesión religiosa en la Escuela Pía.

 

Todo fue planeado por El, para mí. La venida de la Madre General, Divina García, a Colombia; la presencia de la Madre Provincial, Eunice Vélez, en Medellín; la persona del P. Leonardo Cárdenas y su invitación a hacer retiros ignacianos en el Seminario Mayor de Bogotá; la compañía e interés de las Madres de la comunidad de la Esmeralda que permitieron que todo saliera “a las mil maravillas”; la disponibilidad del P. Alejandro Solórzano, Escolapio, que dentro de su apretada agenda dejó espacio para presidir la Eucaristía; la providente coincidencia del viaje de mi hermanita menor, y su familia, a Colombia; la compañía de toda mi familia; la presencia del P. Alejandro Vásquez y del P. Jairo Méndez; la presencia de amigos que me acompañaron en las diferentes etapas de mi vida…. Todo estuvo preparado para el 7 de Febrero, día elegido para que a las 3:00 p.m. fuera la Eucaristía de profesión, de mi profesión.

 

Interiormente… Muchas emociones, alegrías, expectativas, deseos, ilusiones!!! Y también cuestionamientos, recuerdos, revisiones…

 

Y así llegó el día, nuevamente sería mi consagración a Dios, “ante el pueblo”, en la Escuela Pía!!!

 

El Señor me dé la gracia para tener siempre "un corazón dispuesto a dar" al estilo de Paula Montal. Confío en sus oraciones.

Copyright © 2016. Hijas de María Religiosas Escolapias
SiteLock